Una amiga mía me hizo llegar algunos segmentos de un programa llamado “Así Somos”, que se transmite por Ecuavisa, en Ecuador. Según tengo entendido, este programa sigue el formato de “The View”, que se ve en EE UU. Yo no he visto “The View”, así que no puedo ni comentar sobre tal programa, ni compararlo con la versión ecuatoriana. De lo que he podido ver, “Así Somos” es un programa en que un grupo de mujeres comentan sobre distintos temas. Usualmente son cinco de ellas, aunque el grupo total es bastante mayor y al menos algunas de ellas alternan de un programa a otro.
La extensión de cada tema varía, pero llega a ser de aproximadamente ocho minutos en algunos casos. Los temas son variados, de la eutanasia a la existencia del alma, desde pronósticos sobre el Campeonato de Fútbol hasta los piropos callejeros, de bailes populares a la celulitis. Generalmente una de las damas presenta el tema con una introducción donde en ocasiones hay alguna estadística y en otras un pequeño video documental. A veces hay algún invitado, que puede ser presentado como un o una “experto/a” en la materia discutida.
El programa, para ser sincero, no me gustó particularmente. Creo que su principal problema es que es puramente un espacio de opinión. U opiniones, más bien dicho. Porque por lo común existen cinco opiniones distintas y aunque algunas de las damas pueden estar de acuerdo en algunos puntos, no hay verdaderamente una discusión con argumentos ni hay un cambio de ideas en el transcurso de la misma, y tampoco se llega alguna vez a algún tipo de consenso. Principalmente cada cual da su opinión y eso es todo.
Más aún, aparte de la brevísima introducción, no hay más información sobre el tema. Los “expertos” muchas veces están ahí sólo para —¡sorpresa!— expresar su opinión. Supongo que puede haber otros episodios en que los invitados han ofrecido más a la discusión, pero en los fragmentos que he visto, el decir lo que piensan ha sido el límite de su intervención.
Yo creo que dependiendo del tema, este formato puede ser medianamente interesante, inadecuado o incluso terrible. En el caso de un tema como el de los piropos callejeros a las mujeres, me parece muy bien que las damas opinen. ¿Quién va a saber mejor que ellas lo que se siente en una situación de este tipo? Y el hecho de que estén en desacuerdo es completamente válido en un caso así, porque se trata de ver el mayor número de experiencias, reacciones y opiniones sobre este tipo de situación. Si para una el recibir piropos es halago, para otra gracioso, para una más algo intrascendente y para otra dama un insulto, es interesante saber sobre cada una de estas respuestas.
Por otro lado, en un caso como el de la eutanasia sería importante no solamente contar con opiniones, que no están demás pero son insuficientes, sino también con mayor información y mejores argumentos. En inglés existe la expresión “informed opinion”, que se traduciría como “opinión informada”, y que se refiere a dar una opinión que no se quede en “me gusta” o “no me gusta”, sino que presente también argumentos sólidos que están cimentados en información pertinente. En “Así Somos”, lastimosamente la opinión parece ser del tipo personal, de “me parece” o “no me parece”, porque los argumentos tienden a ser superficiales y los datos brillan por su ausencia. Volviendo al segmento de la eutanasia, una de las damas, una abogada, aportó algunos puntos interesantes desde el punto de vista legal y varias de las opiniones tuvieron que ver con el sufrimiento y el derecho a una muerte digna, pero lastimosamente el tema no fue explorado más allá y se quedó, nuevamente, en opiniones. La invitada tampoco aportó gran cosa, excepto el decir que la vida tiene que acabarse de manera natural, es decir, una opinión más.
Pasando a un tema como el del alma, el problema se agudiza aún más. Este es un tema complicado, porque básicamente lo único que uno tiene es opiniones, desde “el alma no existe” hasta una visión muy tradicional del cristianismo, por un lado, y por otro visiones alternativas del mundo espiritual. Sin embargo, es un tema que da para un interesante debate y, sobre todo, para un espacio de mucho respeto porque justamente nadie tiene las pruebas en su bolsillo. Desafortunadamente, el tema fue tratado nuevamente como una cacofonía de opiniones que dieron la sensación de que cada cual hablaba del asunto como si se tratara de hechos y no de opiniones o creencias personales, sin realmente esgrimir argumentos de fondo (se podría, por ejemplo, haber mencionado los últimos debates religiosos entre ateos y creyentes, y entre creyentes de distintas religiones) ni buscar espacios de consenso, o al menos definir de manera más ordenada el disenso. Por último, el programa tenía como invitado a un individuo que era “experto” en la materia y que explicaba exactamente cómo funcionaba el asunto del alma. Me sorprendió porque, primero, no se mencionaba esto como un asunto de fé, sino como si de hechos se tratara; segundo, porque este señor tampoco explicó de dónde había él obtenido este conocimiento, qué argumentos lógicos sostenían su manera de pensar, en fin, nada.
Tengo la impresión de que éste es un problema de producción. Las presentadoras son carismáticas y talentosas, atractivas y con un humor muy natural, pero me parece que fallan porque el formato les impide utilizar su talento de manera más productiva. Me parece que para que un programa tenga real éxito hay que apostar por él, y eso implica tomar riesgos. Parte de esos riesgos es darle el espacio para que desafíe formatos tradicionales, para que se desarrolle y crezca, para que el público lo encuentre y lo valore; esto podría verse, verbigracia, en ofrecer segmentos más largos, que permitan un más exhaustivo análisis de los temas. Otra parte es darle los recursos adecuados, que se puede traducir, por ejemplo, en hacer encuestas para los temas, de tal manera que se cuente con estadísticas frescas y pertinentes; o invitar a verdaderos expertos para una discusión más profunda sobre el tema; o tener un equipo de investigación que recopile mejores datos para la discusión.
Yo sé que el dinero es un factor crítico. Si el programa no tiene buenos ratings no hay publicidad, y si no hay publicidad no hay ingresos y el programa se acaba. Entiendo que eso se refleja en la necesidad de buscar un formato que le interese a la gente, que no le aburra, que no tenga temas demasiado largos ni pesados, ni análisis demasiado sesudos.
Pero, para ser franco, si no se le apuesta a un cambio de formato, si no se le tiene fé al público y a su capacidad para apreciar cosas mejores y para crecer dentro de un programa que se desarrolla, entonces el resultado no va a ser “ni chicha ni limonada” y creo que un público más crítico va a sufrir una decepción y va a desertar, y un público menos exigente simplemente no tendrá interés en ver algo que no cuente con más minifaldas, bailes, concursos y acción.
Thursday, June 17, 2010
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Interesante tu punto de vista y concuerdo en un 80% al menos. Lo que creo que no contemplas es que justamente es un programa de opinión. Es más, es el primer programa en la TV ecuatoriana que propone que solo mujeres se sienten a dar sus opiniones sobre temas diversos, lo cual puede resultar interesante tanto como no, dependiendo de quien esté dando su opinión. El problema principal es que NO le apuestan al programa. Tienen tanto miedo de no tener los ratings y el problema es que los ratings se hacen sobre todo en clase media baja y baja entonces si desean comoplacer los ratings necesitan hacer un programa para ese grupo objetivo y en eso creo que se han equivocado al escoger a este grupo de personas. O quizas no se han equivocado sino que proponen teman bien tontos con mas frecuencia que no. Hay un problema con la mayor parte de la audiencia y es que quiere escuchar opiniones, pero opiniones de personas que ellos crean que son expertos. No hay credito para las personas comunes. Considero que sería conveniente dar más tiempo para debatir temas contundentes pues finalmente, muchos temas en una hora es peor que reunion de hombres para chismear.....
ReplyDeleteYo estoy solo un 60% de acuerdo con el Señor Melanodracus.
ReplyDeleteHe escuchado comentarios varios de mujeres de diferentes esferas, la mayoría de dichas mujeres están encantadas con la conversación al desnudo y sin tapujos, y es la primera vez que muchas pueden escuchar diversas opiniones acerca de temas que para ellas son tabú.
Lo interesante es que es un programa para mujeres, no para hombres (ya que faltan las bailarinas con los "cachetes" al aire), y creo que ha mejorado desde que empezó ya que las damas parecen estar un poco mas cómodas entre ellas y frente a las cámaras.